domingo, 14 de febrero de 2021

BDSM Y AMOR

En verdad el amor no es más que amistad con sexo. (Leído en alguna parte)

Un día te digo que te quiero y a ver cómo lo arreglamos (Leído en alguna parte)



Sí, ya sabemos que San Valentín es un invento de EL CORTE INGLÉS para hacer caja, y que se suman al carro hasta las ferreterías. Sí, es verdad que las relaciones se ganan y trabajan cada día. Sí, es posible que en los 13 años de este espacio hayamos ya hablado de ello. Pero coñe, el mientras el mundo siga girando siempre habrá alguien nuevo y mira, como el gato es mío y me lo follo cuando quiero, vamos a hablar de BDSM Y AMOR. Qué bonito, verdad? Que en estos tiempos hay que celebrarlo todo, mañana ya veremos. Así que celebramos San Valentín con este tocho. Combinaremos el azúcar con latigazos, beber meados y demás lindezas, no se preocupen.

Al turrón;

Doctores tiene la Iglesia. Sabios y teóritas alegan que no puede haber bdsm con amor en base al siguiente argumento; no puedes pegar, humillar, vejar, putear, etc...a alguien a quien amas. Esto es Sade en estado puro; el otro nos importa una mierda y si para disfrutar hay que dejarle hecho un colador, se deja y tan anchos.



Este argumento tiene una pequeñísima fisura, apenas perceptible; y es que la persona QUIERE que la pegues, humilles, vejes, putees y ese largo etc. Si no, no sería bdsm. El reverso de su discurso me da bastante miedito...¿Son gente a la que les da igual dejar a la otra persona coja, tarada o lisiada? 

Sin llegar a estos extremos, hay quienes abogan porque las relaciones bdsm, cuanto más distantes e impersonales, mejor. Porque las Amas son Diosas inmortales, los Amos Seres Supremos infalibres y los sums de ambos géneros meros sirvientes a su merced. Hay que estar en rol en cada momento y el que se mueve no sale en la foto. Qué vulgaridad mostrar cualquier atismo de vida personal. No quiero saber que te llamas Feldespato, eres AMO ZEUS DE LA MUERTE. Hay tanta literatura al respecto que acabas pensando que todas las mayúsculas cagan oro. Que todas las minúsculas son seres de luz llenas de adoración. 

Este argumento esconde otro de fondo; la llamada "cosificación". O lo que es lo mismo; que vamos a lo que vamos. Al rol y punto. Que muy bonito todo, pero queremos ponernos burr@s y no me cuentes tu vida, que no me interesa. A mojarnos el coño, a recibir la del pulpo, a servir o ser servid@, a que nos la chupen, a jugar y disfrutar, a pajearnos....por mucho que lo disfracemos, que nos gusta más liturgia que a un tonto un lápiz, el otro/a es un "objeto" para mi placer. Viene a ser el "ya hemos follado, vete ya y no te duches en mi casa, no me llames tú, ya te llamaré yo" del mundo vainilla.



Todo bien mientras no haya engaños, que ya somos todos grandecitos, pero vamos bajando un poco más. 

Yo creo que es imposible tener una relación bdsm de forma más o menos constante sin que se desarrolle cuento menos una cierta amistad. Porque no podemos mantener siempre el rol en todo momento, porque hay un aftercare, porque igual hoy no puedo quedar porque estoy depre, qué te pasa, churry. Pero es que, además, el bdsm, por su propia naturaleza, potencia que cualquier relación más o menos prolongada sea más intensa que una relación convencional de follar sin más. 

Dado que dejas que una persona te ate y te torture, has de tener una cierta confianza. Luego, son deseos íntimos que no puedes contar a cualquiera.  Y luego, sigue siendo un mundo un tanto restringido donde no es tan fácil conocer a alguien afín. Además, hay un componente de Dominación mental que da cierta constancia y "dependencia". Que aunque sea un ratito y para ponerme burro/a, me entrego. Solo para chuparla, pero me entrego igual.



Ojo! No quiero decir que ésto sea suficiente para que surga el amor en una relación bdsm. Pero sí quiero decir que estos elementos hacen que una relación bdsm sea más profunda e intensa que una relación convencional en los mismos términos. 

Y con esto sobre la mesa....¿qué pasa si además surge el amor? 

Pues que se multiplica todo ello al cuadrado. 

El amor puede surgir antes, durante o después, sobre eso no hay una ley física. Pero no sólo no es contrario al bdsm, sino que, en su estado más puro, EL BDSM ES AMOR. Para ello nos hemos quitado ya a estas alturas las máscaras del rol. Pero dentro del rol se magnifica. Se vive, se potencia. Y  le da belleza y profundidad.

Porque hay una entrega, en una doble dirección; yo me entrego y tu aceptas esa entrega, me proteges, me cuidas. Soy tuyo, y por ende, soy tu responsabilidad. Te pertenezco y, por ende, nos pertenecemos. Porque vivimos un mundo mágico nuestro en el que no puede entrar cualquiera, y eso no es fácil de construir. Porque confío en tí hasta dejar mi vida en tus manos, y tu lo aceptas. Porque hay una conexión de intimidad donde la magia tiene cabida. Porque dolor y placer son parte de una misma moneda. Porque somos dos almas conectadas por una fantasía. Porque quiero adorarte y estar a tu servicio, y tu quieres que lo esté. Porque hay un vínculo. Porque exponemos nuestro yo más íntimo, estando ambos indefensos. Porque somos la locura, lo fuera de lo común, lo transgresor. Y lo compartimos. 



Porque es amor dejarte torturar y querer más. Porque es amor sentir las marcas en mi piel y querer más. Porque es amor hacerlo y querer hacerlo más. Porque hay una intensidad de sensaciones. Porque hay una conexión sensorial. Porque hay un abandono en manos del otro/a. Y porque eso es sentido, y profundo, y va más allá del sexo aún siendo sexo y sin importar el sexo. Es una unión de dos almas que se complementan. Ying y Yang, dolor y placer, luz y oscuridad, Dom y sum. Todo es dual para que funcione. Todo fluje y todo encaja. Todo es intenso y pleno. Todo llena. Y rozamos el cielo con los dedos. 

No me sé explicar mejor. Quien lo probó lo sabe. 

Releo el tocho y creo haber defraudado a mi público habitual. Faltan paridas, chistes malos, chascarrillos graciosos y frases molonas con palabrotas. Y faltan tetas. Pero bueno, hoy tocaba esto. 

Y si alguien tiene alguna duda...por supuesto que está dedicado a Lady Monique de Nemours. 

Tengan cuidado ahí fuera.

Spirit de Lady Monique de Nemours. 

POSTDATA UNO: Por supuesto que he hecho trampa. Este rosario de cuentas infelices/ calla más de lo que dice/ pero dice la verdad. No he dicho lo que todo aquel sabrá que he dicho sin decirlo, ya que los entendidos entenderán lo que yo entiendo. ¿Hace falta? 

¿Sí? 

LA AMO, MI AMA.

POSTDATA DOS: Para complementar este tocho, hay otro más cortito, más a mi estilo distendido, que se publica en el Magazine bdsm con una estupenda ilustración del amigo Knabo. Pinchen en el enlace si se han quedado con ganas de más. Que ya es masoquismo, todo sea dicho, pero háganlo por amor. 

https://www.bdsmhoy.com/


5 comentarios:

Lady Monique de Nemours dijo...

Fetish día de San Valentín Spirit de Mi,, a ti también , y gracias por dedicármelo, además que menos verdad??? Ya celebraremos esto y mucho mas en cuanto se pueda.

Spirit dijo...

Señora; si no tuviera prohibido contar los secretos de mi prisión/ podría una historia narrar con cuya más leve palabra os encogería el alma. (Chespir). A sus pies.

Carmen dijo...

Hay una cosa con la que no estoy de acuerdo. Dices: "Dado que dejas que una persona te ate y te torture, has de tener una cierta confianza".
¿Cierta confianza? Mi visión es que la confianza ha de ser total y absoluta.
Yo no me dejo ni me dejaré nunca atar o torturar por alguien con quien tenga "cierta confianza".

cifu79 dijo...

"Este argumento esconde otro de fondo; la llamada "cosificación". O lo que es lo mismo; que vamos a lo que vamos. Al rol y punto. Que muy bonito todo, pero queremos ponernos burr@s y no me cuentes tu vida, que no me interesa."

"EL BDSM ES AMOR."

Spirit dijo...

Carmen; pues bueno...lo de " cierta" podemos verlo como una figura literaria; es evidente que la confianza ha de ser en grado alto...al menos para saber que no va a hacer ninguna barbaridad....Un abrazo

cifu79; bueno, has de reconocer que entre el primer párrafo y la frase final hay una cierta desescalada, no? Partimos de ahí y luego vamos hacia otras cosas....

Un abrazo