viernes, 5 de noviembre de 2010

CASTIGOS

Pues hace tiempo que no hablamos de estos mundos de locos y pervertidos en serio. Hoy tampoco lo haremos, claro, pero de tanto en tanto mola desgranar un poco los mecanismos del bdsm. Al fin y al cabo la intención inicial de este blog era ser divulgativo. Hoy toca un tema de esos que los firma Elise Sutton y la audiencia masculina salpica la pantalla, pero como lo va a firmar este nada humilde servidor, pues como mucho...nos reiremos un rato (o no).Ilustran unas criaturillas de mala vida que me he encontrado por internet.

Y es que la cosa va de castigos.

Siguiendo la lógica ilógica del bdsm, en realidad tiene toda su razón de ser. Si la sociedad, como ente colectivo, no ejerciera la amenaza del castigo en forma de multa o fría mazmorra, el común de los mortales iríamos robando y asesinando por ahí tranquilamente, e incluso nos iríamos de las tiendas de tebeos sin pagar. Ha de haber un poder que penalice a quien incumple las normas, aunque luego venga Belén Esteban y se lo pase por el forro, por aquello de ser una sociedad y no la ley de la selva y tal.

Aquí, en el bdsm, se da la circunstancia de que el poder legislativo, ejecutivo y judicial recáe en la misma persona; el o la Dom. Así que de separación, nasti de plasti. El dominante tiene la capacidad de crear las leyes (órdenes), de ejecutarlas (atarte, azotarte), y de redimir los conflictos que de ello resulten con su visión subjetiva (lo has hecho bien, mal o regular, lo has cumplido, incumplido) y, en base a esa sentencia, aplicar o no el castigo cual juez.

Por que todo poder no es tal si no viene acompañado de la capacidad de coacción para ejercerlo. Si me voy de la tienda de tebeos sin pagar, y me pillan, me pondrán una multa. Si desobedezco a mi Dom, éste puede castigarme.

Y aquí nos encontramos la primera incoherencia.Si me voy de la tienda de tebeos sin pagar, la policía me pondrá una multa (o la mazmorra fría según el volumen de lo robado, como bien saben los miles de carteristas que entran y salen de las dependencias judiciales como si eso fuera su casa), quiera yo o no. Ellos tienen la potestad, pero no por elección propia y personal mía, si no por que la sociedad delega su poder en las instituciones.En cambio, al Dom tiene la potestad de castigarme si , bajo sus ojos, cometo un delito o falta o lo que sea menester...pero la tiene por que yo quiero que la tenga.

Como hemos dicho por activa y por pasiva, esto del bdsm es una fantasía. Pero, para que la fantasía funcione, es necesario que nos la creamos. Así que ese poder de “castigar” ha de devenir creible y real. Si no, no tiene sentido.Igual que la sociedad “cede” su fuerza colectiva a las instituciones que la representan, el sumiso “cede” el poder de ser castigado a su Dominante.
Bien, y con ese poder...qué ha de hacer un Dom?

Pues he aquí el meollo de lo que yo quería exponer, aunque con la introducción me haya ocupado ya casi un folio. Y es que creo que con ese poder el Dom debe hacer algo útil. Como dirían en los tebeos de Spiderman, todo gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Yo no soy partidiario de los castigos por motivos aleatorios o directamente absurdos. Pienso que un castigo ha de ser algo “sentido”.

Volvemos a meternos en la lógica ilógica del bdsm. Yo pertenezco a una persona. A ésta persona me entrego. Si la he fallado, por lo que sea, éste Dom me castiga. Pero me castiga como un padre castiga a un niño, con dolor. Para que aprenda. Y, a la vez, si yo he fallado, y lo importante para mí es la complaciencia y la partenencia y la entrega y tal (joder, muy dogmático me está saliendo el post de hoy, tendré que hacer luego uno sobre Carmen de Mairena para compensar), decía, que si yo he fallado pues es lógico que acepte este castigo con dolor también.Y, aunque sea algo que se haga habitualmente (por ejemplo, diez azotes) en nuestras mentes y percepciones esos azotes no se perciben igual.

Los lectores habituales de éste espacio ya saben que considero los escritos de Elise Suton una mera patraña para hacerse pajas las noches de luna llena. Sin embargo, como prueba de que incluso el libro más nefasto tiene alguna línea notable, hubo un artículo sobre adoctrinamiento y castigo que, prescindiendo del tufo supremacista y comecocos de esta señora (o lo que sea), tenía su cierto interés.

El resumen vendría a ser que cuando el Dominante enseña al sumiso lo está “adoctrinando”. Estas enseñanzas pueden ser sobre comportamientos, gustos, actos, obligaciones, etc....Si el sumiso/a no asimila estas enseñanzas, bien por incompetencia, bien por desidia, al Dominante le corresponde aplicar un “castigo”.
Y, lo dicho, ese castigo se ha de percibir como que tiene un propósito.El propósito de corregir, y el propósito de demostrar el poder del Dominante sobre el otro/a.

Hay castigos como “excusas” para el placer. Del tipo que mientras el Dom dice fusta en mano “te voy a castigar por haber sido un perrito malo” a uno se suben los calores al cuerpo y pierde el oremus todo mojado cual Santa Teresa de Jesús en pleno éxtasis. Esta vertiente no sólo está bien si no que está mejor, claro, pero mira, hoy me ha dado más por adoctrinar que por pervertir.

Y es que releo lo escrito y reconozco que hace tiempo que no me ponía tan dogmático y escribía “desde dentro de rol”. No sé, debe ser la edad. En todo caso, falta un último apunte que considero también interesante, éste de cosecha propia, sin recurrir a la amiga Elisenda ni similar;

Como he dicho, yo no soy partidario de los castigos aleatorios, ni por cosas absurdas. Le quitan su función. Como excusa para el placer, sí, claro, pero la verdad es que para el placer no hace falta excusas. Tampoco, en general, soy partidario de recurrir (o que me recurran) a ellos, pues tampoco hay que perder la perspectiva; no deja de ser una fantasía entre dos personas que lo hacen por voluntad, y bajo ese prisma si alguien no le ha salido de ahí hacer algo es absurdo imponérselo. Están bien, eso sí, como “refuerzo” de la fantasía, como medio “recordatorio” que la sostiene, como una parte que, bien usada, es un elemento más del juego. Y creo que, fundamentalmente, esa debe ser su función.Pero bien usada.

Explico, o lo intento, esto último.En el bdsm, cuando entramos en temas psicológicos, corremos el riesgo de herir suceptibilidades. Y claro, tampoco es plan de joder a nadie con algo que es, o debería ser, grato. Si entramos en los castigos, entramos también en temas de autoestimas, por que a nadie nos gusta que nos digan que hacemos algo mal, o que nos consideren inútiles o cualesquiera otra cosa. Así que, de entrada, yo advirtiría que al entrar en ese terreno se sepa bien dónde pisar.
Por que una cosa es corregir, adoctrinar, ejercer el poder, marcar un poco el territorio, etc...y otra es cortar el rollo simplemente.

Y bueno, más o menos esto es lo que tenía que decir al respecto.La semana que viene volveremos a temas más frívolos, como algún que otro placer culpable mío o similar. Hasta entonces, recuerden, los MIÉRCOLES, BEDESEMENIADAS. Tengan cuidado ahí fuera y sean buenos o malos en su justa medida.

13 comentarios:

svpam dijo...

Un tema excelso, y muy bien explicado. Ahí llevas un chute de autoestima, preciado egocéntrico irredento ;).

lavacamejor dijo...

Usar premio/castigo es adiestrar. Y el adiestamiento arroja resultados...eso no signifiqua q funcione. Por eso la Sutton se forra, pq sus recetas resultan, pero no por lo q ella afirma, se aprovecha de respuestas q ya estaban ahí para avalar sus teorias y ahi es donde coge el rabano por las hojas creo yo.
Ni los tios son unos piltrafas ni las tias seres superiores.
Castigar me aburre, dominar es lo divertido y la gracia está en q te dejen dominar pq confian en ti y se sienten valiosos en tus manos. Si es por miedo a un pellizco de tres vueltas...simplista. Yo por lo menos no me conformo.

Spirit dijo...

Saludos a todos;

svpam; pues muchas gracias, mi ego y yo te agradecemos el halago...aunque no se, no se...creo que falta algo en el escrito y no se bien qué es, a ver si desgranando los comentarios se acaba de completar.

Un besazo

lavacamejor; que la amiga Elisenda recicla lo que existe es un hecho más allá de toda duda razonable. Una tal Eva dijo "con el sexo conseguiremos todo lo que queramos de este totolhaba de Adán" y la amiga Elisenda lo escribió en las tablas bajadas de la mazmorra del Sineí; "mandamiento one; mantén al hombre en contínuo deseo, prohibiéndole el orgasmo, a fin de que sea más dócil, amén..."

Efectivamente, la gracia está en que te dejen dominar por que confían en ti, a la par de por que es excitante y divertido. El tema premio/ castigo entra dentro de ese contexto, y quitarlo de él es directamente absurdo.

Y, como soy una persona que tiene a Maquiavelo en su mesita de noche, como en todo, el fin (normalmente) justifica los medios, así que si hay que dar un pellizco de tres vueltas, oye, pues se da o se recibe...ya sabemos aquello de que el mejor negocio es el que todos ganan.

Un abrazo

Tesa dijo...

La disciplina forma parte de la relación D/s.
Incluso cuando el castigo no llega a ser físico.
Como decías en algún post más abajo, cada relación es un mundo y se limita una vez en marcha, según pida el cuerpo ...y la mente.

DOMADORA dijo...

Pues yo creo que esto del castigo solo esta justificado en un cotexto... a veces mi querido Spirit se desdibuja, esto es algo a lo que jugamos por que nos hace gracia... los castigos son castigos por que no nos gustan... pero en el fondo hay cierto gusto en que nos castiguen por que solo te va a castigar una persona que ejerza poder y dominio sobre nosotros... que stress...
Esto me recuerda a mi querido Machado... tanto penar, para morirse uno...
La unica verdad que yo entiendo a estas alturas es que cuando de verdad hay un disgusto por parte del dom, si el otro de verdad es sum, suele bastar el disgusto como castigo, cuando es algo que simplemente podriamos haber hecho mejor... eso entra dentro de los canones que en la relacion se han aceptado, los castigos, la intensidad, las formas, las maneras etc son ciertamente complicados por que deben aparecer en la relacion, pero hay que tener cuidado, si una trata con un masoquista, es dificil desdibujar que es realmente un castigo para el o que es un premio, al final creo que es la experiencia, el conocer muy bien al otro, y el nivel de la relacion los que lo deben regular todo.

En toda relacion debe haber una cierta tension, -es dificil de explicar esta palabra- un enganche, un reconocimiento del poder del ama sin los que no existe nada.

Por que nunca hemos de olvidar que un dominante solo tiene el poder sobre su esclavo que el le da. El unico poder real al final es la medida en que el otro nos desea, nos necesita o nos extraña.

Al final todo queda resumido en el maravilloso poema de Benedetti...

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.




Poemas de Mario Benedetti

Spirit dijo...

Saludos a todos;

De hecho, los mayores castigos no suelen ser físicos...

En el bdsm forman parte miles de cosas, el placer, la fantasía, el rito, las apariencias, las convenciones, lo oscuro, la luz, las técnicas, el sentir, los roles, las formas...y la disciplina, claro. Pero bueno, puesto a elegir, aunque cada persona es un mundo y cada pareja un universo, yo me quedo con las dos primeras.

Un besazo

Anónimo dijo...

ufff... ahora no estoy pa comentar el post... sino para dar fe de vida..
gracias a dior estoy viva

sasha

Spirit dijo...

Saludos a todos;

sasha; pues aclarado queda el tema con este comentario tuyo y el del post anterior...ten cuidado con estas cosas, mujer, que el ciberespacio es a veces difícil de controlar e interpretar y, oye, hay una persona real detrás del teclado con la que creas vínculos y que te apenan sustos como este.

En fin; en palabras de Mark Twain, "las noticias de mi muerte fueron exageradas" o, en palabras de los Monthy Payon o como se escriba "estaba muerta, pero ya estoy mejor".

Un saludo, y como me des otro susto te mato yo mismo.

DOMADORA: Pues vueltas da la vida, qué iba a imaginar el amigo Benedetti que un día un poema suyo iba a estar para completar un post sobre sado maso...

Pero sí, refleja muy bien lo que expones y en lo que estoy de acuerdo. En el fondo, los sabios del bdsm no somos más que totolhabas que no hemos inventado nada, y es que ya está todo establecido en las relaciones convencionales. Cuando una persona te importa, se crea un "enganche", como bien dices, o una tensión, o una dependencia. Esto no es más que puro poder, como bien sabe desde aquella que nos hizo morder la manzana a la mujer fatal que fuma en boquilla del cine negro.

Y con este poder (que se da en una doble dirección), un disgusto de la otra parte es ya un castigo, por que nos mortifica el alma y el ánimo.

Sin embargo, yo bajo un poco más al mundo de las formas del bdsm, y aún asumiendo lo expuesto (que más o menos está incluido), sí que creo que hay un elemento del juego, los castigos, que se pueden usar como parte de él.

¿Cómo castigas a un masoquista? Con la mente. Por que conectamos con lo dicho anteriormente. Un ejemplo; a mí me han castigado con, por ejemplo, diez latigazos. Pero han sido diez latigazos de disgusto, ya la percepción es diferente. Y luego, una vez cumplidos, me han dado no diez, si no cien, de diversión, igual más fuertes y todo, pero la percepción, de nuevo, ha sido diferente.

Un abrazo, y me alegra ver que has retomado el blog (luego ataco en él).

Anónimo dijo...

hola a todos, gracias por preocuparos por mi, tb yo me he llevado un susto... de muerte. ....
que mal... ufffff
todo ya aclarado y solucionado,s e despide por ahora
sashilla

Su gusano patético dijo...

Pues yo creo que los castigos/premios son útiles, ya que ayudan a mejorar el adiestramiento. Además, forman parte de la parafernalia del BDSM, y todos sabemos a lo que vamos. Ahora bien, hay que saber hacer un buen uso de ellos, o sino pierden el valor correctivo que tienen.

Saludos.

Spirit dijo...

Saludos a todos;

Pues si, Gusano, campeón, todos sabemos a lo que vamos, qué aceptamos, qué nos gusta, qué hacemos, qué parafernalia tocamos...y eso es lo que nos mola.

Un abrazo.

ulises dijo...

Estimado Spirit:

Creo que al final acabamos donde siempre, en que hay que usar el sentido común (el menos común de los sentidos) y no salirse del tiesto; y como muy bien señalaba Domadora, conocimiento y confianza entre las dos partes y lo que tenga que ser será. Y es cierto, el peor castigo siempre será, que sabes que has decepcionado y eso te corroe el alma.

Y para acabar, para mi querida Sasha: "Las que lías, cariño, que somos personas sensibles y estas cosas nos afectan y nos llevamos unos sustos muy feos. De todas formas te felicito por tu resurección, que esto no lo hacen todos los que se mueren, aprovecha esta nueva vida que se te presenta".;)

Buenas y resurectas (no se si existe la palabra pero es lo primero que me ha venido a la mente) noches.

Ulises.

Anónimo dijo...

hola a todos, en especial a ulises, me ha gustado mucho su comentario hacia esta vulgar personita
ulises, eres un encanto, cielo
sasha