“Por muy alto
que sea el trono, siempre se está sentado sobre el culo”
Richard
Kiplyng, escritor inglés.
Después de los
loors y vítores por los 5 años del blog, ala, dos semanas seguidas con la casa
sin barrer. Esta vez no por temas de desgana o anímicos, sino por mera cuestión
de agenda y concentración. Pero nada, cojamos el montón de temas que tenemos
por ahí pendientes para divagar un poco, lancémoslos al aire y cojamos uno al
azar. Zas! Ha tocado la papeleta que pone hablar del tú y el Usted. Pues
vayamos a ello que, como todo, tiene su miga. O no, ya sabemos que aquí lo
importante es echarnos unas risas mientras filosofamos entre amigos.
Ilustran unas
amigas que pasaban por aquí y que no tienen nada que ver, pero a ver cómo coño
relleno yo tres folios con ilustraciones de esto.
Como mientras
el mundo siga girando siempre habrá alguien nuevo, pongamos en antecedentes la
cuestión:
Dicen las
normas y protocolos de estas cosas de locos y pervertidos que la parte sumisa
debe dirigirse a la parte Dominante con respeto, ergo en el idioma castellano
la máxima forma de tal es dirigirse con el Usted.
Esto, que en
apariencia es sencillo y no tiene más, podemos retorcerlo un poco, cual pezones
en una sesión;
¿Siempre debe
ser así? ¿Con TODA parte dominante? ¿Sólo con la propia? ¿Qué conlleva y qué
implica? ¿Es una parte del juego o es algo más?
Aquí no
encontrarán respuestas a estas interesantes cuestiones, pero sí mi visión
personal al respecto, algunas pinceladas de sabiduría infinita y mucha, pero
mucha, paja mental. Como siempre, vayamos por partes;
Por un lado,
mola. Quiero decir…es algo lógico. Somos iguales que disfrutan marcando la diferencia.
Una forma de marcar esa diferencia es el trato. No sólo sabemos que la parte
Dominante ejerce un papel de superioridad, lo mostramos con lo más básico. Y lo
más básico es el mismo lenguaje. La parte Dominante es tratada de Usted. La
parte sumisa de tú o de perr@, esclav@, etc…Es lo que nos gusta, es lo que nos
pone. Nos ayuda a “meternos” en el rol.
-“Señora, por
favor, le ruego que el consolador no me lo meta hasta el esófago”.
¿Veis? Queda fino y respetuoso.
Pero si dentro
del contexto de una sesión parece claro que así sea, el problema deriva cuando
es fuera de él. ¿Qué hacemos? ¿Qué no
hacemos? Ah, qué sinvivir.
Porque, claro,
las sesiones y tal molan, pero tales son sólo una parte del bdsm, que además
suceden de tanto en tanto. Nos arrastramos al mundo cotidiano y, como siempre
decimos por aquí, cuando hay una relación prolongada en el tiempo se generan
sentimientos de amistad, de amor (aquí recordamos que hay muchas clases de amor
y de querer), de camaradería y de esas otras muchas cosas que no sabemos bien
cómo definir. Entonces…¿si nuestro Dominante es además nuestro
amigo/a-pareja-amantebandido-personaqueapreciamos, etc….qué hacemos? ¿No queda
un poco artificial tratarle de Usted tomando unas cañas en una terraza mientras
hablamos de lo mal que está todo o de lo mal que va el Madrid? ¿Tratamos a nuestros amigos de usted?
Yo ahí tengo
un punto intermedio que creo que es el lógico. A ver si me explico bien;
Un contexto de
una sesión -estar totalmente en rol y un contexto de dos amigos tomando algo
en un bar pueden parecer totalmente antagónicos, pero ellos existe un vínculo.
Ese vínculo está “ahí”. La diferencia que hemos creado existe y nunca deja de existir.
Se puede relajar en el grado o intensidad, pero se retoma en cualquier momento.
A mí
personalmente me resulta artificial estar tomando algo y dirigirme con el Usted
a la otra persona, por mucho que sea la parte Dominante. Pero eso no quita que
ese vínculo que hemos mencionado no exista…o incluso que no se retome. Algo tan
simple como intercambiar alguna frase del tipo “Señora, qué quiere tomar?”,
“Señora, me da su permiso para ir al lavabo?”, etc…

Es decir; no
hace falta recordarlo todo el rato, pero con que se recuerde de tanto en tanto
(con un simple usted, con un detalle de este estilo), ya deviene reforzado.
Al hilo de
esto tengo que mencionar un e-mail que recibí hace tiempo en el cual me
advertían de este tipo de comportamientos. Según este e-mail, el tú y el Usted
no es más que un mecanismo sectario y dogmático para comerte el coco e
inducirte a la anulación. A base de la repetición, nos creemos la fantasía,
ergo caemos presos en ella.
Me explico
mejor; salvando las distancias, es como estas sectas que te hacen repetir todo
el rato alguna frase o cantinela a fin
de que tengas todo el rato en el cerebro que Ala, Dios, Ganímedes o Espinete es
grande. Si repetidamente hablamos de Usted al Dom, este deviene grande y nos
induce a la pertenencia total.
He de
reconocer que la base es la misma, porque como hemos dicho alguna vez aquí no
hay nada inventado. Pero claro, transformar un mecanismo que nos refuerza la
fantasía (en una sesión) o el vínculo (fuera de ella) en un componente de
anulación sectario sólo es culpa…de quien lo ejerce o de quien cae.
El mecanismo
en sí, mola, igual que molan los libros. Pero sí, alguien con mala intención lo
puede utilizar para inducir a la anulación, igual que alguien que no vea las
luces de alerta puede caer. Pero igual que un libro puede ser leído o puede
quemarse y lanzarse ante un escaparate; es un mecanismo que las partes utilizan
libremente y, en principio, con el noble de fin de disfrutar una fantasía.
Dicho lo
cualo, queda una cuestión en el aire…¿debemos los sumis llamar de Usted a toda
persona Dominante que se nos cruce por el camino por el sólo hecho de llevar
unas mayúsculas?
Son geniales
los gallegos, que inventaron la respuesta para todo; “depende”.
Hablaré por mi
experiencia personal. En el contexto de una fiesta, evento o similar, la
respuesta es SÍ. Aunque me repatee en el estómago y piense que tal persona es
una gilipollas integral que no merece ni ser llamada por algún teleoperador,
por el contexto y en deferencia al Dom con el que vamos, lo habitual es seguir
los códigos y protocolos y sí, llamar de Usted a cualquier Dom que nos
presenten. Oye, sabíamos a lo que veníamos.
El tema está
en que el mundo “real” es una pequeña parte del bdsm y el mayor contacto se da
por chats y foros de mala muerte. Yo hace milenios que no entro en un chat,
pero todos hemos tenido nuestras experiencias de entrar con rol sumiso y que
alguien te diga “a mí me hablas de Usted que soy Dom”.
Yo aquí
utilizo el siguiente criterio:

Y es que el
tratamiento de Usted también se debe ganar…
Por cierto,
niños, aprovecho para advertiros de que no confíeis en alguien que sin
conoceros os exige de entrada hablarle con el Usted en base a unos roles.
Seguramente se lo tendrá muy creído y no será más que un pajillero de internet.
Si me suena el
nombre/ Nick de otros lares y me parece alguien serio, no tengo ningún problema
en hacerlo si así lo expone (por ejemplo, si me encuentro a Cruel Dama
chateando no tendría ningún problema en tratarla de usted por deferencia a su
trayectoria).
Si me suena el
nombre/ Nick de otros lares y me parece un completo gilipollas, desde luego que
ni de coña le trato de Usted por mucho que me lo diga/ exija. Es decir; si me
encontrase a la cenutria del post aquel de “los que quieran tener el honor de
conocerme…” antes me arranco un brazo que tratarla con respeto. A no ser,
claro, en el contexto de una fiesta o algo así donde tendría que pasar por el
aro…
Parecía una
mierda de tema y llevamos ya unas cuantas líneas, verdad? Solo una cosa más.
Quedamos para tomar algo con una persona, un posible Dom, del que apenas hemos
tenido algún contacto por chat o e-mail más o menos inocuo. Es la primera vez y
no le conocemos, alguna referencia aquí y allá, algún mensaje intercambiado, y
poco más. No es nuestro Dom pero hemos quedado para tomar algo y lo que surja,
siendo lo que surja la esperanza de volver a quedar para que nos pongan mirando
a Cuenca. ¿Qué tratamiento empleamos?
Niños, yo aquí
emplearía la máxima que hemos comentado anteriormente; recelad de alguien que
de entrada exige ya marcar una diferencia. El bdsm parte de una cuestión de
confianza, y ésta es un proceso que se debe de ganar. Huid de los que viven en
la nube del bdsm y no tienen más capacidad ni monotema que eso y sus normas y
protocolos.
Habrá un
momento para todo y el Usted saldrá natural y será mágico.
Pues lección
teórica como hacía tiempo que no se veía por estos lares. Indoc promete que
cuando deje el tratamiento de desentoxicación volverá a dibujar una tira o algo
y yo os digo que la semana que viene tendremos nuevo tocho sobre….sobre algo
interesante. Hasta entonces, recuerden a aquel sabio que le regaló un anillo a
un Rey para que no tomase decisiones influido por su estado de ánimo: en el ponía la inscripción “esto
también pasará”.