viernes, 24 de junio de 2011

LA SUMISIÓN A LA CARTA

La sumisión a la carta es una de esas cosas de las que más se quejan los Dominantes, que dicho sea de paso y aprovechando que no nos oyen son todos unos quejicas. Viene a ser algo así como que la parte sumisa dice lo que se puede hacer o no, impone sus condiciones, prioriza su propio placer y más o menos utiliza al Dom como un mero instrumento para lo que quiere sin aceptar nada que no esté en su interés y sin ir más allá.


Y entonces, claro, el Dominante dice que vaya mierda de sumisión es esa, que el manual del bdsm establece que esto no es así, que es justo lo contrario, y que es la parte sumisa la que ha de aceptar las condiciones y priorizar el placer del Dom y tal. Aprovechando que es un tema tan interesante o tan tonto como cualquier otro, vamos a divagar un poco al respecto.


Para empezar, yo diría que, como en el alcohol, la importancia está en el grado. Vamos a ver si me explico bien;


Toda sumisión es voluntaria, verdad? Ergo si la parte sumisa voluntariamente se presta a ser dominada, es porque quiere algo a cambio. Y este algo a cambio es su propio placer, ya que si no de qué. Para hacer algo que no nos compensa no nos metemos en estos berenjenales, habiendo tantas series de la tele gratis por bajar de internet. Ergo si se busca algo a cambio, y ese algo se puede resumir en nuestro propio placer, ergo podríamos concluir que en cierta medida toda sumisión es a la carta, ya que todos los que somos sumis@s buscamos satisfacer nuestros deseos.


Pero, como he dicho, la diferencia está en el grado. En el post de hace un par de semanas un sumiso totalmente invent…digo, real, preguntaba qué tenía que hacer para encontrar una Ama rubia, que no se maquillara mucho porque le parecía ordinario, con dos tetas bien grandes, menos de una 120 ni hablar, entre 19 y 22 años, que vista de fallera mayor de las fiestas del pueblo de Bermudillo del Avestruz por que le pone ese traje regional, que no le diera ni por el culo ni nada de eso, que es una guarrada, y que los fustazos se los diera flojitos, que duelen, y no mola, y nada de darlos más allá de la parte izquierda del costado derecho a 120 grados de la costilla, un poco más arriba de la rabadilla, que es donde le pica y al recibir fustazos a un nivel de fuerza de 0,.62 grados mach (me lo estoy inventando) la sensación es como si le rascase, que tuviera una mazmorra en su casa, pintada en verde, que cualquier otro color es una horterada, sin potro pero con una cruz, a poder ser currada, y que nada de servilismo ni de adoración de pies ni cosas varias, como mucho el fustazo ese que hemos comentado, pero que sí le hiciera una paja estando atado, eso sí, flojito que luego le duelen las muñecas, y para quedar los viernes de 7.38 a 8.25, que es cuando no dan nada en la tele y se aburre.


Claro, este ejemplo que hemos puesto, de dominación, lo que se dice dominación…no tiene mucho. No obstante, el sumiso tiene todo el derecho del mundo a buscar este ideal y, seguramente, acabará pagando la tarifa estipulada a la profesional de turno y encontrarlo. Pero, y ahí mal que me pese he de dar la razón al manual, la sumisión es una cosa un poquito más seria que hacer lo que nos sale de los huevos, algo que dicho sea de paso yo soy el primero que aspira a hacerlo.

Para empezar, es un poco contradictorio el hecho de que nos gusta ser dominados pero no nos gustan que nos manden, no? Y que conste que yo soy el primero que caigo en esa contradicción, pero luego me dedicaré un párrafo a mí.


En la sumisión hay cosas que nos gustan más, cosas que nos gustan menos, cosas que no nos gustan y cosas que directamente no podemos con ellas. Éstas últimas, obvio es decirlo, ni sumisión ni leches. Si alguna persona no puede con “algo”, ese “algo” ha de estar fuera del juego. Porque nunca debemos perder la perspectiva de que es un juego de placer. Ya hablaremos de superar límites y tal, pero si al sumiso Federico la sola idea de ser sodomizado le bloquea y le va a causar un trauma, (él se lo pierde), por mucho que su Ama le diga que quiere darle por culo hasta que le quepa un camión en el ano mejor no entrar en esos terrenos hasta que lo vea claro o hasta nunca.


Y entonces entramos en las cosas que nos gustan más, las que nos gustan menos y las que no nos gustan pero las toleramos. Estas cosas entran dentro del juego. Y, como hemos dicho que vale, que la sumisión no es a la carta, que la dominación es algo serio, que tal…pues hemos de gestionar estas cosas. Y hablamos de dominación cuando las gestiona la parte Dominante. No hay sumisión a la carta; el dominante elije el menú y hay que comer un poco de todo. Lo único es que procuremos que nos gusten la mayor parte de los platos posibles, por que si no nos vamos a otro restaurante.


Y si el Dominante sólo nos manda cosas que no nos gustan pero las hacemos porque las toleramos, porque son las reglas del juego, por complacerle, etc…pues la verdad es que, vale, somos unos sumisos perfectos de la muerte, pero nos queda un poco sosa la cosa.


Hagamos un inciso para decir que hay un tipo de sumisión al que le da placer al 100% el mero hecho de complacer a su Dom y mientras éste esté satisfecho les da igual blanco que negro, ergo no sé hasta qué punto esto se puede aplicar a ellos. Pero es que como cada persona es un mundo y le gustan cosas diferentes si entramos en todas las excepciones no acabamos nunca.


Decíamos, que si siempre hacemos cosas por el otr@ y aquello que anhelamos nunca lo vemos cumplido, pues la verdad es que para este viaje no hacen falta tantas alforjas. Pondré un ejemplo concreto; si la sumisa Pepa Pérez, de Nick zorrita28, tiene como fantasías de éstos mundos que la ahoguen en la bañera y se corre pensando en ello todas las noches, y su Amo, pongamos de nombre Bonifacio Rodríguez, alias Dommuduro, la lleva a todas partes para que le sirva las copas y poco más, pues la amiga Pepa dirá que vale, que ella sirve todas las copas que quiera, pero que si no le satisface sus deseos se queda en casa viendo el fútbol que es igual de absurdo pero más divertido.


Así pues, yo creo que no existe la sumisión a la carta, si no la gestión inteligente de los deseos. Y ésta gestión, obvio es decirlo, la ha de hacer la parte dominante, que para eso es la que curra. Y no se debe decir “es que tu quieres una sumisión a la carta” cuando se exponen abiertamente los deseos y las fantasías, pero sí cuando sólo se quiere esto.


Y he dicho unos párrafos más arriba que hablaría de mí. Como dice el propio título del blog, soy una mierda de sumiso, así que haced lo que yo digo y no hagáis lo que yo hago. No obstante, para contarlo un poco todo, los habituales de éste espacio ya saben que a mí me gusta complacer a la otra persona, pero como ser humano y gracias, que no me da placer el servilismo, ni mi meta es la satisfacción única, absoluta e imperecedera del Dom, si no que yo busco el “marru” en forma de sensaciones más físicas. Ahora bien; pues si hay que pasar por el aro, pues se pasa, sea con cara de perro de fastidio o con sonrisa falsa, buscando siempre esa gestión inteligente de los deseos o, en todo caso, los gustos complementarios.


Porque esa es otra. Lo lógico sería buscar gente cuyas fantasías nos complementan. La sumisa de la bañera debería conocer a un Amo que se masturbara todas las noches soñando que ahoga a mujeres indefensas (y que supiera que sólo es una fantasía, claro, al menos si aprecia en algo su vida), y así no habría ninguna discusión y todos felices.


Pero como este mundo abarca mucho y es muy complejo, no siempre se puede y ya tenemos suerte si encontramos a alguien con quien tengamos un buen porcentaje de coincidencias. Y una vez establecidos claramente los términos, (por esa es otra; es importante establecer claramente lo que nos gusta y lo que no), pues vamos desarrollando el tema….


Y es que si al sumiso Federico le pone que su Ama se vista de fallera de las fiestas del pueblo, y lo desea mucho, pues no es nada malo ni menos honra que su Ama, de nombre Rigoberta, pues de tanto en tanto, como premio, porque le quiere mucho, porque no le cuesta nada que se compró en traje en los chinos, porque un sumiso feliz es mucho más servicial, por…por lo que sea, pues de tanto le de el capricho y punto.


Y fin del tocho. Lo releo y la verdad es que veo que en vez de yo lo podía haber escrito Perogrullo I “El Sabio”, pero es conveniente que nos recuerden lo evidente por que suele pasar desapercibido. No obstante, escribiendo esto me sale otro tema, que es “la dominación desde abajo”, que aunque tiene puntos en común con éste ni es lo mismo ni es igual. Hablamos de ello la semana que viene. De momento, ya saben, el miércoles es el mejor día de la semana por que el amigo Indocumentao se currará la bedesemeniada de rigor. Hasta entonces tengan cuidado ahí fuera.

14 comentarios:

KIWI dijo...

esas son cosas que me he preguntado mucho
un saludo :)

Spirit dijo...

KIWI; Pues me alegro haber aclarado algo de tus dudas...que, por cierto...¿cuáles eran?

Un abrazo

Princesa Negra dijo...

Como me divierten e instruyen tus escritos.
Besos

Spirit dijo...

Me alegra mucho que te gusten! Lo de que instruyan no lo tengo tan claro...

Un abrazo

Cliente X dijo...

Esto parece como la política, que no te quedas con el que más te gusta sino con el que menos te disgusta... jeje.

qïp dijo...

Mi ínclito Spirit (como me gustaban esos tebeos de niño y que pocos conseguí ver):

Para que no se diga que solo me meto en política, te dejo mi humilde opinión sobre lo expuesto en esta entrada.

Tu análisis es tan certero ¡que se aplica a casi todas las relaciones humanas! Una pareja "vainilla" adolece de la misma búsqueda del grado o equilibrio justo en la relación donde cada una de las partes tiene unas fantasías, deseos y gustos que tienen que encajar con la otra parte. Cuanto mayor es la zona de coincidencia, más satisfactoria es la relación.

Sé que esto le quita un poco de glamour a esto del BDSM que parece el colmo de la exquisitez, pero es que en fondo, todos somos animales de 2 patas y partimos de una base común (que luego cada uno tira por su camino particular, sodomía sí, sodomía no, sodomía a lo mejor porque consigo otra cosa a cambio).

Le sigo leyendo... (incluidos sus "por ques" :-P que sepa que estoy atento)

Spirit dijo...

Saludos a todos;

cliente x; la democracia es que no puedes elegir lo que quieres, si no lo que hay, y normalmente no hay lo que quieres...(aunque que conste que yo no me puedo quejar ni me quejo).

Un abrazo

qïp; pues a mí de niño los tebeos de Spirit no me gustaban nada...pero de mayor me encantan, pues sé apreciar cosas que antes no podía hacer....pero estoy divagando...

La verdad es que en el fondo los bedesemenieros o bedesemenienses nos creemos el ombligo del universo pero no hemos inventado nada...al menos nada que no exista desde el principio de los tiempos. La clave de una relación está en el noble principio del quip pro quo, yo doy, tu das, que se puede resumir en que ambas partes se sientan satisfechas porque ambas ven cumplidas sus deseos, necesidades, etc....

Y..er...bueno, si se me escapa algún porque suelto es para ver si estáis atento.

Un abrazo

qïp dijo...

Sin que sirva de precedente y a riesgo de parecer un rancio, un metomentodo y un pedante, voy a hacer un segundo comentario con cierto aire lúdico aunque no lo parezca.

El significado que le estamos dando hoy a quid pro quo es una contaminación anglosajona que, me atrevería a decir, se puso de moda en boca de Annibal Lecter. Os remito a la RAE y la Wikipedia para conocer su significado verdadero. De hecho, es divertido ver la enmienda para la siguiente edición del diccionario que va a recoger el sentido que todos utilizamos.

La locución latina correcta sería do ut des, pero claro, esta no ha salido aun en ninguna película...

Y si me permiten, como cierre, me gustaría señalar otra palabra influida por los yankis: género. Las personas, en español, no tenemos género, tenemos sexo, como buenos animales que somos, pero algún iluminado tradujo gender por género y los periodistas "pensaron" que violencia de género suena menos agresivo que violencia de sexo o entre sexos... en fin, tonterias mías...

Muchas gracias por ofrecer este espacio plural a la par que BDSM :-)

Spirit dijo...

Saludos a todos;

qïp;pues gracias por tu aportación. Es curioso ver como las frases, expresiones, palabras, etc...se van desvirtuando con el paso del tiempo...quizás lo importante es saber que las cosas no son lo que son, si no lo que la gente cree que son. Y eso hace que sean.

Lo que sí es de juzgado de guardia el hecho de que nos la cogamos con papel de fumar y busquemos siempre palabras que queden bien, sean políticamente correctas, inócuas, etc...justamente, ademas, en una época en que la violencia gratuita y cruel está más en boga que nunca.

Un abrazo.

elliot dijo...

Genial post Spirit. Y aunque coincido contigo en la primera exposicion, no podria estar mas de acuerdo en la segunda parte.

A todos los que nos consideramos sumisos nos gustaria que las chicas, parejas, amas o dominas nos hicieran todo lo que quisiéramos. A mi particularmente me encantaría que mi pareja fuera una superexperta en bondage y ademas un poco sádica, pero es una chica normal que de vez en cuando me da alguna alegría bdsmera, que ya es bastante dadas las circunstancias.

Un saludo y excelente post.

paramissentidos dijo...

¿Tienes algo con las falleras?...
;))

Pues tengo yo un traje de esos (de los de verdad, nada de chinos),e igual no había caido en sus "otras" aplicaciones. Jejeje.

¡Muaks!

Spirit dijo...

Saludos a todos;

paramisentidos; pues sí que tengo algo con las falleras...me encantan! Y es que el fuego, el aroma del azahar...uuuummm....

Un besazo

elliot; sh! el mundo de los deseos y el mundo de las realidades...ya nos damos con un canto en los dientes si se juntan de tanto en tanto en algo...Pero claro, si aspiramos al ideal igual no lo conseguiremos nunca, pero al menos nos acercaremos a él más que si no lo buscamos....

Un abrazo

lavacamejor dijo...

voy a darle una vuelta de tuerca a tu reflexión, me encanta definir las cosas por opuestos, ya lo sabes.Te aseguro que cuando cojo el mando es por esa mirada de "gracias" impagable q te pone tu pareja..entonces por qué nos escama tanto que nos pidan "a la carta" supongo que son muchas generaciones usándonos como objetos y nos molesta que nos manipulen y mucho mas que nos exijan cosas. Jugar es dar y recibir. Te pondré un ejemplo de saber estar y ser un encanto. Por cosas de la vida me he encamado con dos Doms en el ultimo año ambos reputados y sabios. Ambos tuvieron el mismo detalle encantador: "regalarme" el sufrir algo light por mi parte pero con un gran valor para mi, por venir de quienes venia, y por que obedecía a un deseo de satisfacer a una amante ambiciosa mas allá de la cama avainillada..si un amo de postín puede ser tan caballeroso... que no hará un buen sumiso por su señora?

Spirit dijo...

lavacamejor; pues, como hemos dicho y ambos sabemos, la entrega va en una doble dirección, se recibe y se da, el placer va en una doble vertiente, etc...y eso es lo bonito y lo que le da valor. Lo demás, son pajas mentales de quien escribe el manuel en su casa mientras se la pela. Ergo bajo esta visión (que ni es la única ni es la verdadera ni es la predominante, pero sí es la que se defiende en este espacio), la sumisión a la carta no es tal...es la gestión inteligente y mutua de los deseos, transformada en perversión que a su vez se transforma en magia.

Respecto a lo que me comentas, yo he visto a una de las mejores Amas del Reino, persona de renombre más allá de las huestes patrias, arrodillada ante su sumiso como forma de darle las gracias.

El demonio, como dirían los Ingleses, está en esos detalles...

Por cierto; esbozo el tema de que "algo está cambiando" en el bdsm...creo que a día de hoy las separaciones no son tan estrictas ni la mentalidad tan cerrada...no es por que antes a los Doms se les usara como objetos, es que creo que había por un lado una escasez de gente y por otro un desconocimiento transformado en mitología (pajillera), y a día de hoy, con todo el ambiente liberal, queer, bdsm fronk, apertura de miras, normalidad, internet, etc...eso está evolucionando...pero lo dicho, otro día...

Un abrazo