martes, 10 de agosto de 2010

¿SE DEBE SEPARAR EL BDSM PROFESIONAL DEL AMATEUR?

En una de estas tertulias de nivel (de nivel etílico, sobre todo) sobre el bdsm en las que a veces me cuelo, salió el tema de la tremenda separación que había entre el bdsm profesional y el amateur. En concreto, el amigo Luis Vigil se lamentaba de que entre Dóminas profesionales y amateurs a veces no sólo había separación si no rivalidad manifiesta.

Hombre; yo creo que es lógico que así sea; las profesionales ven que si alguien lo hace por gusto le quitan mercado (un mercado bastante lucrativo, dicho sea de paso), y las amateurs a veces pueden pensar que no tienen ni los medios ni la dedicación para saber y/o hacer lo que (supuestamente) pueda saber y/o hacer una profesional. Pero, como siempre, vamos por partes:

Para empezar, no es correcto hablar de bdsm amateur y bdsm profesional, si no de bdsm amateur y AMAS PROFESIONALES. Por que el bdsm profesional se reduce a eso, a AMAS que cobran una tarifa por sesión. Bueno, no digo que no haya profesionales de todos los roles y sexos, pero vamos, la gran mayoría de los servicios requeridos van por ahí.

Simplificando, si hablamos de bdsm profesional estamos hablando de prostitución, por que el que quiera dedicarse “profesionalmente” al bdsm tiene que realizar un tipo diferente de sexo, pero sexo al fin y al cabo. Por que, claro, si no de qué otra forma te dedicas profesionalmente al bdsm. Un carpintero que se dedique exclusivamente a hacer cruces de San Andrés sigue siendo un carpintero, sólo que tiene este tipo de encargo. Pero alguien que viva del bdsm ha de poner algo más que su interés. Hasta aquí de acuerdo, no?

Luego, si uno tiene la afición de dibujar, por ejemplo, lo lógico es que aspire a poder dedicarse a ello y ser el próximo Francisco Ibáñez o similar. A la mayoría de los mortales nos engulle la vida y dejamos nuestra afición en segundo término, víctimas de la falta de tiempo, esfuerzo y talento, y, como mucho, de tanto en tanto dibujamos algunos monigotes por afición y lo colgamos en un blog de mala muerte con el nombre de Bedesemeniadas. Pero yo lo tengo claro; si viene el New York Times y me ofrece publicar mi tira por un pastón, dejo el trabajo y me dedico a hacer una Bedesemeniada cada tarde (que, dicho sea de paso, dado el nivel que tienen no sería nada difícil) y me dedicaría feliz y contento a lo que me gusta.

Sin embargo, una mujer que practique el bdsm por afición está disfrutando de una parte de su sexualidad y, como tal, está haciendo algo íntimo por gusto con quien quiere y cuando quiere. Lo normal es que no quiera pasar a ser profesional, por que eso sería tanto como meterse a puta, si me perdonan ustedes lo rústico de la expresión.

Por otra parte, desde esta nada humilde trinchera se aboga por un bdsm totalmente amateur, libre, sin más intereses que los del Eros, sin complejos ni cualificaciones (por la cuenta que me trae) donde todo el mundo disfrute de sus fantasías sin más precio que el alma y la vida. Personalmente, me duele ver cómo se asocia estos mundos a un componente profesional, algo que es inevitable por que durante mucho tiempo era el único referente que había.

A éste cóctel hay que añadir algo que tengo en mente desarrollar un poco más un día de estos, y es que el bdsm en la intimidad está muy bien pero que yo creo estos mundos, por su propia indiosincrasia, necesitan de cierta socialización. Queremos exhibirnos, relacionarnos con otros pervertidos y tarados como nosotros, estar en una cierta “comunidad”.

A la mínima que te relacionas un poco, enseguida compartes espacio vital con alguna que otra profesional. Al fin y al cabo locales no hay tantos ni fiestas se hacen tantas. Y, muchas veces, son ellas mismas las que mueven el cotarro. Y de ahí sale lo que hemos hablado antes; ¿ha de haber una separación entre ambos mundos?

Pues aunque leyendo todo cuanto antecede la respuesta pudiera parecer que sería un rotundo si, ya que los fines e intereses son diferentes, en la praxis yo abogo completamente por un rotundo NO.

Para empezar, si nos sociabilizamos, pues eso, nos sociabilizamos.Estamos en una fiesta o algo así y no vamos mirando el carnet profesional de nadie. Aunque no estemos revueltos, estamos juntos.Luego, que una persona sea profesional del bdsm (no me gusta la palabra prostituta, que me parece peyorativa) no significa que no pueda ser una persona igualmente interesante y que tenga unos amplios conocimientos que bien se puedan compartir. Tomando una copa se puede charlar con cualquiera. Y por otra parte, oye, hay profesionales que como personas le dan cien vueltas a mucha “amita” que se lo tiene creído por que le andan quince frustrados en un chat y ya se cree la supermagamás.

Si algún día tuve algún prejuicio, éste está ya perdido en la noche de los tiempos. Concretamente, el día que conocí a Dómina Zara, que aunque no ejerce a día de hoy es una persona excepcional. Claro, también hay profesionales que personalmente tengo atragantado, pero esa es otra historia que no procede comentar foxy, digo aquí.

En todo caso es bueno que coincidan en las fiestas de guardar y demás acontecimientos profesionales y aficionados, unidos sin complejos ni etiquetas en este fascinante mundo. Luego, cada uno sabe su lugar y a lo que va, pero eso no es obstáculo para que no pueda haber una sana amistad, o una grata charla, o lo que sea. ¿Significa esto que todo es yupi yupi ya ya? Pues tampoco. Ya hemos avanzado que pueden surgir los recelos, pero eso es por que somos humanos y surgirían igualmente, si no es por un motivo es por otro.

Yo hace mucho que no me muevo por el ambiente, por cuestiones de la vida y el querer, pero vamos, cuando iba y coincidíamos un grupo de amigos con alguna profesional, de renombre o no, pues charlábamos tan agusto sin distinciones y tal. Ya se, como hemos dicho, que una profesional siempre va a ver a una Ama amateur como alguien que le quita clientes (ya que mientras menos mujeres se presten a estas fantasías, más excusas tienen ellas para cobrar las tarifas que cobran), y una Ama amateur verá a la profesional como alguien que, por medios y dedicación, puede llegar a cuotas que ella no llega, por no hablar de cierto tipo de “amas” cuya inseguridad en su físico les hace envidiar a quien se tiene que cuidar el cuerpo para trabajar. Pero lo dicho, eso son detalles menores en un sainete para todos los públicos.

Haciendo este escrito me han venido a la mente algunos temas más; desde hablar de las supuestas amas “vocaciones” que dicen serlo pero si no aflojas la mosca, nada, a ser un poco más explícito en el tema de las profesionales que frecuentan locales bdsm, pasando por lo que he comentado de que muchas veces se asocia bdsm con sexo de pago, como bien demuestran muchos blogs y anuncios de Amas supuestamente amateurs que en verdad van a la billetera. Pero eso serán temas para otros días, que ya me he enrollado bastante. Hasta entonces tengan cuidado ahí fuera y sean buenos o malos en su justa medida.

7 comentarios:

jashugun dijo...

Como no he tratado nunca con profesionales la verdad que no puedo aportar mucho, pero en alguna fiesta había alguna y la verdad que hace mucho bonito en el sitio :D

Spirit dijo...

Saludos a todos;

jashugun; pues igual has dado con la clave...si, la verdad es que hace mucho más bonito el sitio, para qué nos vamos a engañar...

Un abrazo

Tesa dijo...

Apostaría a que casi todas esas Amas profesionales ni siquiera se excitan con la situación (como cualquier prostituta-vainilla). No hay diferencia entre unas y otras, montan su función, cumplen su trabajo más o menos imaginativo, cobran y listo.

Spirit dijo...

Saludos a todos;

Tesa; bueno,yo como persona que he ido durante una época muy muy lejana con profesionales, sí que te puedo asegurar que alguna que otra lo entendía/ vivía/ sentía/ comprendía/ hacía mejor que otra que una, pero claro, no deja de ser un trabajo...sí, yo en mi trabajo me lo paso bien y me puede gustar (que no es el caso, es sólo una frase hecha),pero claro, si pudiera en vez de trabajar estaba en una playa de Hawai con una caipiriña...sobre todo cuando sueña el despertador.

Un abrazo

Su gusano patético dijo...

Debe haber Amas profesionales que les gusta lo que hacen, y otras que solo están ahí por que es un trabajo. Lo ideal sería separar a quienes interpretan ese papel de las que lo viven como propio, seas o no profesional.

Saludos

Spirit dijo...

Saludos a todos;

Gusano, campeón; hombre, yo digo lo mismo...por mucho que te guste una cosa, si la tienes que hacer por obligación pues como que pierde su esencia, no?

Un abrazo

Anónimo dijo...

Como no he tratado nunca con profesionales NI Amateur no puedo deci mucho lo uico es que si encontre mucho sobre este tema