viernes, 15 de enero de 2010

HE VISTO UNA MISMA OBRA DE TEATRO MÁS DE 15 VECES.SIEMPRE ERA MALA, PERO...QUÉ GUAPA ESTABA LA ACTRIZ CON ESAS BOTAS!

Tercer y último capítulo de lo que podríamos llamar “La Trilogía de la Prostitución más o menos sado”, compuesta por este post, este otro y el que se supone vas a leer. Y para dar fin al tema qué mejor que algo de cotilleo, chaferdería y marru, como es algunos apuntes de cuando yo era usuario de este tipo de servicios. Así que, en primera persona, he aquí algunas anécdotas, reflexiones y demás versadas en aquellas calendas. Ilustra Jordi Bernet y su “Clara de Noche”, o “Betty by the hour” para los que prefieran el internacional.Agradezco a Lady Vanitas que me inspirara el título mediante un comentario suyo, que creo que refleja en una frase lo que a mí me cuesta unos 4 folios.

Para empezar, copiar y pegar algo que ya he dicho y repetido cual ajo; que es una gripe que hay que pasar, pero a la larga (o a la media) deviene algo estéril, vacío, por que sacias el deseo inmediato pero luego se echa en falta la autenticidad de una sesión. Es más; yo dejé de acudir a profesionales en el momento en que fui a un gabinete y me dí cuenta de que estaba más pendiente de la paja que me haría después que en la sesión en sí.

También es verdad que tardé un poco. Veamos; yo he ido con profesionales desde los 23 años, más o menos, hasta los 27. Iba una vez al mes, aunque si tocaba paga extra quizás iba dos, y normalmente solía cambiar por que ya que pago para ir con mujeres, mejor probar cuantas más mejor, que la novedad forma parte del morbo. Esto hace algo más de medio centenar de sesiones en todo ese tiempo, más alguna recaída ocasional desde entonces hasta día de hoy, a punto de cumplir los 36.Redondeando pongamos unas 60...joder, tantas?

¿Por qué acudí? Tenía unas fantasías más fuertes que yo y no veía forma de saciarlas por que no existía internet y no sabía como conocer gente afín, ya lo he dicho, no me tiréis piedras por putero, soy inocente, la culpa es de la sociedad que me hace pagar para obtener lo que quiero, que soy catalán y no me gusta rascarme el bolsillo, pero era eso o volverme loco. ¿Los términos? Comprar el períodico y llamar a las que ofrecían un servicio de sado, eligiendo a la que fuese en base a mi capacidad económica, buena combinación de metro y receptividad-impresión a la hora de coger el teléfono.

Aclaro que por mi nivel pecuniario de asalariado corriente y moliente nunca estuve con ninguna dómina de renombre o de alto stánding (aunque tampoco eran chicas de calle, como he dicho). Ya me costaba pagar las por entonces 10,000 o 15,000 pesetas que costaba un servicio como para ir con alguna de más nivel. No sé, igual hubiese sido la leche, pero lo cierto es que hoy en día veo a las profesionales de renombre que salen en la tele, tipo Mónica, Erika y demás, y me suena a que no sólo no me perdí gran cosa si no que encima salí ganando al hablar diferente idioma que esta gente, que en su conjunto me parecen unas gilipollas que se creen algo por ir de Mistress.
En todo caso sí que es cierto que me quedé con ganas de ir con Dómina Zara y más de una vez estuve a punto de llamarla. No me atreví, no sé si por que consideraba que jugaba en otra liga o por que temía que me cobrase muy por encima de mis posibilidades y para hacer el ridículo ni llamo, que por aquel entonces no había la tarifa plana de moviestar. Da igual; con el tiempo la he conocido y llamado amiga, así que es bueno ir pasando etapas para luego aprender de ellas.

En mi largo o corto peregrinar con profesionales me he encontrado un poco de todo, y he probado el método científico de ensayo y error hasta tener claras unas cuantas cosas. Sin mucho orden ni concierto, vamos a intentar exponerlas:

Ya expliqué aquí mi primera experiencia sado, bastante desastrosa. La segunda fue bastante mejor. Ahorré un poco y elegí una profesional más cara que trabajaba en un gabinete que se anunciaba como exclusivo de sado, ya que por aquel entonces ni el tato sabía que era el bdsm.Todavía no había desarrollado mi encantadora personalidad ni conocía bien los entresillos de estas prácticas. Creo que le dije, entre más o menos balbuceos nerviosos y algo patéticos, que me gustaría lamer botas y que me atase. Puede que me preguntarse si quería lluvia o consoladores y yo le mirase horrorizado preguntándome qué estaba diciendo, por favor, esconda eso de mi vista que me mareo. Y azotes flojitos, por favor, que soy de porcelana. La tipa debío de pensar “vaya pringao”, pero como la sala estaba bastante bien equipada fue pasando el rato atándome de aquí a allá hasta llegar a los 40 minutos pactados y yo más feliz que una perdiz, sobre todo en comparación con lo que había tenido hasta ahora.

Ya no recuerdo más sesiones en orden cronológico, la verdad. Bueno, más o menos puedo ir sacando alguna cosilla aquí y allá, pero como tampoco son las crónicas de la era Hyboria no hace falta tanta exactitud. Supongo que poco a poco, al ver que no me mataba ningún chulo de ninguna paliza, al ver que en esto de los pisos había su higiene y era preceptivo el uso del profiláctico, al ver que la poli no hizo ninguna redada mientras me corría, acabando en el cuartelillo llorando pidiéndo el comodín de la llamada a mi madre, al ver que todo transcurría con más o menos normalidad...pues iría adquiriendo poco a poco seguridad que, junto con la experiencia en ir sabiendo lo que quería y cómo transmitirlo, haría que las sesiones se fueran desarrollando mejor.

Normalmente, en muchos gabinetes te presentan unas dos o tres chicas y puedes elegir la que más te guste. Siempre me he sentido incómodo en eso. Nunca me ha gustado elegir las chicas como si fuesen ganado. Le decía a la Madame o encargada o lo que quiera que fuese que no hacía falta, que buscaba a alguna que entendiese del tema y que fuese buena en él, que me daba igual el físico mientras llevase vestimenta fetichista y dominase el sado. Si insistía en presentarme a 3 por que las 3 entendían y eran buenas (qué iba a decir!), he de confesar que siempre me inclinaba por la de belleza menos convencional (la más fea, si queréis expresarlo así). Normalmente solía ser la mejor. Hubo una vez que sólo había una por ser víspera de festivo o lo que fuese, y era un bellezón increible que no me extraña a día de hoy salga en la tele por haberse tirado a Ronaldo o así. Objetivamente, era una tipa 10 de esas que piensas que ni pagando puedes tener. Bueno; pues a mí me sentó mal por que yo ese día quería una en concreto, que había probado con anterioridad y que era la caña en sado, objetivamente mucho más fea, pero nada, a joderse, me tuve que conformar con la modelo.

Más o menos por aquel entonces el ir con una profesional del tema se transformó en la búsqueda del tesoro. El tesoro era alguna que supiera en efecto de qué iba la cosa y con la hubiera buen fill in. Ya dijimos la semana pasada que no toda que lo decía era experta en estas lides. Tenía más o menos dos reglas, que fui desarrollando según veía el percal:

La primera, exponer bien lo que quería y las condiciones antes de la sesión. Si no se cumplían, pese a que me hubieran dicho que si, evidentemente no podía pedir el libro de reclamaciones ni exigir que me devolvieran mi dinero como en el Corte Inglés. Pero ese sitio ya estaba marcado con una cruz y jamás volvía, exagerando mi frialdad al acabar el servicio para que se diesen por aludidos. Veo que en estos tiempos de internet hay foros, blogs y chats donde clientes cuentan sus experiencias con prostitutas, recomendando algunas y avisando de otras. Si en esos tiempos hubiera tenido yo estos medios no me cabe duda de que hubiera hundido a más de una y encumbrado a alguna otra.

La segunda, no volver jamás si incurrían en dos cosas que me daban especial rabia; una que no cumpliesen el tiempo pactado. Si se había dicho una sesión de una hora, pues había de ser de una hora (diez minutos arriba o abajo), ya que esto del bdsm una de las cosas que tiene es que se puede controlar el orgasmo tanto como quiera la parte dominante. Si la sesión de una hora se traducía en 20 minutos y córrete rápido que he quedado luego con otro, pues vaya mierda, no vendas un tiempo pactado, y como estamos en lo mismo de que no puedes si no aguantarte (a no ser que quieras dar explicaciones ante...a saber quién), pues eso, cruz y raya por mentirosos y habéis ganado 40 minutos pero perdido un cliente.

La otra era que me cobrasen “suplementos”, del tipo; “¿quieres travestirte? Son 2000 petromortadelos más”.-Pero si ya he dicho antes que quiero y me habéis dicho que sí. -”Sí., pero son 2000 petromortadelos más”. Entonces me cortaban el rollo que no veas y ya acababa como buenamente podía con el ánimo de no volver jamás, eso sí, sin pagar un sólo petromortadelo más con contestaciones del tipo “pues nada de travestismo, que he de ahorrar para ir a otro sitio”.

En realidad, esto es como cualquier cuestión comercial. Digamos que vas a comprar...no sé, un mueble. Volverás a la tienda que te reciben con una sonrisa, te facilitan la elección, ves que el vendedor conoce el género y se adapta a tus posibilidades y te ofrece lo que pides sin timarte ni venderte la moto. Si topas con un vendedor antipático que quiere que cogas cualquier cosa y te larges, y encima te dice que has de pagar por ver el género, intentando colarte unas tablas llenas de carcoma, dudo mucho que compres algo y menos que vuelvas, no? Pues siendo mercantilistas, aquí pasa lo mismo.

Sí que era bastante condescendiente cuando veía que la chica no tenía mucha idea de sado, que alguna que otra me tocó. Si ponían intención y voluntad, no había problema, aunque te atasen con el nudo de los cordones de los zapatos y a los diez segundos ya estuviera flojo. Lo que me molestaba era la apatía, los timos, las prisas, la dejadez. Recordad que siempre estoy hablando de un contexto como el expuesto en el post anterior, aquello de la libertad de elección y abajo el esclavismo sexual y tal.
Como me planteaba estas sesiones como lo que eran, encuentros sexuales, ni se me pasó por la cabeza ir con ninguna dómina fija, por aquello de que en la variedad está el gusto y de que muchas veces era más emocionante el ver cómo era la nueva chica o cómo manejaba la situación que la sesión en sí. Sin embargo, cierto es que tras alguna experiencia decepcionante como las descritas arriba, en el encuentro siguiente iba a lo seguro y no me la jugaba con sorpresas, yendo a algún gabinete que ya supiera o preguntando por alguna con la que ya hubiera estado y hubiera ido bien. En ese sentido, no me duelen prendas en reconocer que EL PLACER DEL CASTIGO, ubicado en la calle Villaroel de Barcelona, es la casa de relax con sala equipada donde más a gusto he estado y más han cumplido mis expectativas. Hubo una, que dudo que esté tantos años después, de nombre Mary, (bueno, que me dijo que se llamaba Mary), con la que hubo bastante buen fill in y repetí en alguna ocasión, por que la mujer sabía en verdad lo que hacía.

En realidad tampoco tengo especiales anécdotas que contar. Recuerdo una dómina alemana que me puso a cien con sólo su acento y su porte brabío, con la que probé por primera vez las esposas y que me hizo cantar estando atado. Como elegí “Mediterráneo”, de Serrat, sonrió y me regaló un cuarto de hora más de sesión por haber elegido su canción favorita. Siempre me quedó la duda de si era cierto o fue fingido. Recuerdo mi cara de asco y aprensión cuando la Mary me hizo por primera vez en la vida una lluvia dorada y estuve una semana con miedo por si había pillado algo pensando que a saber los componentes del meado de estas mujeres y que si me ha caído en la retina se me puede contagiar y no sé que paja mental más (luego supe que estos pisos tienen más controles higiénicos que la CIA, pero nunca está de más ser precavidos).
Recuerdo una negra en la calle Enteça que me quitó la mordaza corriendo por que en mitad de una sesión me llamó mi madre al móvil para saber dónde coño estaba y si iba a ir a comer. Recuerdo un travesti, mi único y cuando estaba más bregado, cuya sesión de una hora se transformó en dos horas y pico besándonos con lengua y pasión a la luz de la luna.
Y recordar...lo que se dice recordar...no recuerdo gran cosa más. Quizás como prueba de lo que hemos hablado, de la futilidad de estos encuentros, de lo vacío de los mismos. Si, estrujándome un poco el cerebro recuerdo alguna cosa aquí y allá, pero nada de interés.Vamos, que sesenta sesiones y sólo recuerdo cuatro cosas, un poco triste, es verdad.

Entre las sesiones de cal y las de arena más o menos se pudo construir una casa decente. La casa es haberlo probado y quitado el ansia. Llegó un momento en que el ritual de ir con una profesional del sado no me aportó nada y me di cuenta. Y entonces dejé de ir sin más. Y luego me instalé internet y vino la segunda parte de la historia.

No me quiero repetir demasiado, así que las conclusiones que puedo sacar es lo ya expuesto. No hay más, pero tampoco hay menos.

Sólo un par de apuntes para acabar. El primero, no puedo decir que hice amistad con ninguna profesional, aunque siempre fui amable, educado y considerado (o al menos así lo creo), pero sí que llegue a tener cierta confianza con un par de ellas, aunque sea la misma confianza que se tiene con la cajera del súper o similar. Cuando les pregunté si era un cliente difícil, pregunta que siempre que lo consideraba hacía (aunque sólo fuese para hablar de algo mientras me ponía los pantalones), siempre me contestaban lo mismo: “no, para nada, NORMALMENTE LOS QUE PEDÍS SERVICIO DE SADO NO LO SOIS”. O sea, que seremos unos pervertidos, pero algo tenemos bueno. Queda en la lista de post pendientes si los usuarios de servicios de sado somos mejores, en comportamiento, que los usuarios de servicios convencionales, aunque yo diría, ratificado por dos que saben del tema, que sí. Básicamente por que buscamos algo más específico, por que el llegar a comprender estas fantasías hasta el punto de atreverte a probarlas requiere de una cierta sensibilidad y cultura y por que los sumisos somos gente lista, guapa, educada y formidable, amén.

Lo segundo es echar la vista atrás y pensar qué habrá sido de esas mujeres. Sé que el PALACIO DE SADO sigue abierto a día de hoy, por que tiene puesto su anuncio en el periódico (esto..er...me lo ha dicho un amigo), pero dudo que casi diez años después esté la MARY. Y tantas otras cuyos nombres no me acuerdo, o quizás nunca los llegué a saber, o qué más da por que de todas formas eran falsos.¿Se seguirán dedicando a ésto? ¿Se habrán retirado y serán señoras felizmente casadas? ¿seguirán practicando el sado con sus parejas, o tendrán un trabajo de 8 a 17 y querrán olvidar esa etapa?¿Pensarían por dentro que vaya panda de pervertidos, frustrados y tarados les tocaba? No lo sé, y seguramente nunca lo sabré.

Un inciso; contaba Dómina Zara en sus memorias, de obligada lectura para la gente de bien, que ella empezó en esto de la prostitución por necesidad y, con ello, devino ofreciendo servicios de sado por lo mismo, sin comprender muy bien la magia y pensando que qué cosas más raras le pedían esos tipos. Pero hablando con los sumisos-clientes, que como sabemos son gente lista, guapa, educada y formidable, amén, poco a poco fue comprendiendo su magia y al poco disfrutó y disfruta de este fascinante mundo como la que más. Me gusta creer que alguna Zara ha salido de todo aquel batiburrillo de chicas cuyos nombres he olvidado.

En fin, a todas las que me atendístisteis, incluso a aquellas que me timásteis o pretendísteis timarme; siento que os tuvíeráis que ganar la vida así. Siento si en algún momento os di alguna complicación, aunque espero que no. Siento si no me acuerdo de todas vosotras, ni de vuestros rostros, nombres, cuerpos. Siento si no os gusté, aunque pretendí hacerlo. En fin; siento todo esto, pero en verdad y pensando en frío tampoco tengo motivos para sentir nada; intenté portarme bien y facilitaros la labor, pagué lo pactado y aunque supongo que fue una parte de vuestro trabajo al menos espero no haberlo hecho demasiado desagradable. Y si no, pues haber estudiao.

Pues esto es todo, que no es poco. La semana que viene nueva entrega de la fabulosa serie “placer culpable”, con unos cuentos de mis amores más queridos. Hasta entonces tengan cuidado ahí fuera y sean buenos o malos en su justa medida.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Feliz y productivo año nuevo.
Me gusta leerte, y lo vengo haciendo desde el principio de los tiempos; es el mejor blog dentro del bdsm (según mi opinión, claro), porque es la mejor persona tras él.
Una admiradora-lectora.

Lilith dijo...

Hola Spirit, ami tambien se me quedo rodando la frase de Lady Vanitas, incluso tambien voy a titular un post de mi blog con ese nombre.

Y es que en cuestiones, de sexo, amor o placer, no importa ver la obra 15 veces o mas, hasta pago con gusto los boletos!!!

Y yo como soy una bipolar, obsesiva compulsiva, me sabe aun mas rico

AGUASANTA dijo...

Hola :) extensas tus experiencias,de jovencillo,...pero todo eso que cuentas me hace pensar,entonces? es tan dificil encontrar una chica DOMINANTE o AMA,o un sumiso real...eso es lo que hace acudir a estos centros mas de una vez? o resignarse a pensar que si encuentras un sumiso es un chulo que va a sacarte algo seguro?...Porque es que a veces me da la impresion de que por el temor a expresar lo que realmente se quiere,se cae en el error,de mantener en silencio con la persona,pareja,espos@ o como se quiera llamar,por el temor a que pueda opinar?...una véz hable con un sumiso que me decía que por muy interesante ,inteligente guapa etc..que pudiera ser un AMA,no la tomaria en serio más que para obtener un placer sexual,porque sólo recreaba su fantasia...que como su chica,o madre de sus hijos no buscaria un estilo de mujer asi...es que me pareció tan insulsa su opinion,que simplemente no segui hablando del tema,me fastidia pensar que una gran mayoría de personas,no comprenda que tanto sumis@s como Dominantes,tenemos sentimientos,llevamos una vida respetable,con familia con intereses,con responsabiliades y que el morbo es un añadido más que tenemos en nuestras vidas...y que a la final se nos pueda ver como gente ordinaria,sin cerebro o con cerebro sólo para entender que existen tetas,culos y penes...
Jolin,que complicao...bueno,ya te leeré en tu proximo post.
Un besote

Lady Vanitas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lady Vanitas dijo...

Si lo sé me callo jajajajajajaja

Pues Spirit Spiritin, gracias por compartir tus experiencias con profesionales,esa "despersonalización" con la que tratas el tema me ha hecho pensar...

Biquiños.

PD: Borré el post anterior por las faltas de ortografía

Lady SM dijo...

Salu2 Spirit,

Rondan en mi mente un par de cuestiones, si quieres llamémoslas de "cotilleo, chaferdería y marru" o no....
En fin, has dicho que ni se te pasaba por la cabeza por aquel entonces ir con una dómina fija, salvo cuando tenías una decepción y entonces optabas por lo seguro la siguiente vez....bueno, yo es que soy muy ingenua, aparte de dominante y sádica, y me pregunto acerca de tus sentimientos separándolo de lo físico de esos encuentros que muy claramente ya has definido como encuentros sexuales. ¿Llegaste a sentirte entregado y/o en manos de alguna de ellas mientras duraba la sesión? ¿llegaste a "adorar" en tu yo interno a Mary, por nombrar alguna? ¿No será que la sensación de vacío te viene cuando tú creces en tu mundo teniendo cada vez más claro lo que quieres y lo que no obtenías con este tipo de encuentros?

Espero tengas ánimo para ampliar sobre cómo lo vivías tú, desde tu Yo sumiso, Mójate más!!!! ¿Qué sentías, cómo lo sentías, cómo las veías...? Pero bueno, si no es así, por supuesto que lo respeto.

Un bso, me encanta leerte.

Spirit dijo...

Saludos a todos;

Uff...vaya, variados e interesantes comentarios, me encanta. Vamos al trapo;

Anónimo/a; pues gracias por tus consideraciones y por tu fidelidad a mis escritos. ¿Nos conocemos? Lo de que tras el blog hay una persona buena me ha hecho dudar...evidentemente, si dices eso es que no me conoces, pero...

Gracias por traspasar la barrera,esta es tu casa para cuando quieras, un besazo.

Lilith; pues allí estaré en tu blog para cuando abordes el tema.

Dicen que todas las obras de la tierra, sean literarias, cinematográficas, etc...versan siempre sobre los mismos 3-4 temas, ya que no hay más, y que eso lo descubrieron ya los griegos. Toda creación humana no es más que la repetición de esos temas actualizados, con otros puntos de vista, etc...Podríamos decir que el bdsm en verdad se nutre de esto, lo que pasa es que el deseo se regenera cada cierto tiempo y volvemos a empezar. Umm...interesante reflexión.

Un abrazo, mi mexicana favorita.

AGUASANTA; Uff....interesantes temas los que abordas y que darían para varios post en tu blog o en el mío. Anotados quedan.

Así a bote pronto te diría que cada persona es un mundo y cada pareja un universo.

Yo creo que lo difícil no es encontrar Ama, sumiso o perrito que me lama, si no encontrar una PERSONA con la que complementarse en todas las facetas vitales. Ni podemos hacer el lef motive de nuestra vida una fantasía sexual y girar nuestro mundo entorno a ella ni podemos obviarla si para nosotros es importante.

Siempre he pensado que un importante tanto por ciento de los sumisos que "buscan Ama" seguramente la tienen al lado pero no saben como transmitirlo. Por fortuna, los tiempos están cambiando y no es lo mismo hablar con tu pareja HOY de estos temas que hace 30 años, en lo que lo más seguro es que te diera con el crucifijo en la cabeza y de la oreja a misa a confesarse. De hecho, recuerdo una curiosa- vainilla que vino a una cena o algo así por ser prima de una sumisa y comentaba que ella se había meado en su pareja, se habían atado con la cuerda de la bata, etc...y que jamás había pensado que esto se llamaba bdsm y había un grupo de locos y pervertidos que hacían de esto un mundo y un estilo de vida.

Sobre la visión de aquel sumiso...creo que se descalifica por sí misma. Me recuerda a aquellos que dicen que nunca dejarán que su mujer se la chupe por que es la que le da el beso de buenas noches a sus hijos.

Un besazo.

Spirit dijo...

Divido mis respuestas en dos para que no sea tan extenso que no me deje subirlas;

Lady Vanitas; no, mujer, nada de callarse, que ya has visto que tu frase ha triunfado como la coca cola.

Pues no había caído que podía transmitir una "despersonalización" sobre el tema, pero es posible que así sea (o lo es si así lo percibes). Ten en cuenta que estoy hablando por una parte desde la equidistancia que el tiempo, el cual aporta una perspectiva que pone ciertas cosas en su lugar. Supongo que si estas experiencias las hubiera contado en el momento que sucedieron el tono sería diferente. Por otra parte, en realidad, si analizamos friamente el tema, no deja de ser eso; simplificando (y las simplificaciones se hacen), no deja de ser la crónica de una transacción comercial...

Un besazo, y te animo a retomar el blog cuanto antes que queremos saber tus pensamientos, experiencias y reflexiones...aunque siempre puedes exponerla en este espacio.

Lady Sm: gracias por tus elogíos, seguimiento y comentario.

Hombre, yo creo que me mojo bastante y expongo lo que en su momento sentí y viví, matizado como he contestado por la perspectiva del tiempo. Pero no tengo ningún problema en profundizar, o cuanto menos intentarlo, por que igual no está bien transmitido.

Hay un antiguo dicho que dice "siéntate en tu sitio y nadie te hará levantar". De forma intuitiva, siempre tenemos en cuenta las premisas de las cuales partimos y hasta dónde podemos llegar. Si la premisa es que estoy pagando por un servicio, y hasta donde puedo llegar es al tiempo límite del mismo, resulta absurdo tener un sentimiento de "adoración" o "pertenencia".

En primer lugar, este sentimiento ha de ser recíproco o cuanto menos complementario, cosa que no pasa cuando es meramente artificial.

Otra cosa, como he comentado, es que la profesional fuera buena y durante ese tiempo pactado SÍ "me lo creyera", como el que ve una película y sufre por la chica que huye del hombre del hacha, pero a la salida sabe que es una película y la actriz está nominada al óscar y tal.

De todas formas, por mi forma de concebir el bdsm, te digo también que a mí las sensaciones mentales de pertenencia y tal son algo que he vivido y descubierto a posteriori. Yo siempre he sentido el deseo físico de las prácticas bdsm (ganas de estar atado, de ser pegado, de que me manden a realizar actos concretos como lamer botas, etc...) y el vínculo mental que el placer bdsm conlleva ha sido algo añadido con el tiempo.Precisamente por ser real.

Por otra parte, creo que lo que me hizo dejar de ír con profesionales no fue tanto mi crecimiento como sumiso si no el saber que había quemado una etapa. O, como bien expresar, el saber que lo que buscaba era autenticidad y sufría el vacío al saber que no era auténtico. Pero para llegar a Lima hay que pasar por Perú. Ya sabía lo que era el bdsm, ya había probado sus prácticas. Ahora quería realizarlas con alguien que también las sintiera.

En el fondo no hemos inventado nada; es como aquel que se folla a una mujer cada noche y, tras mil amaneceres con resacas y desconocidas a las que echa nada más les ofrece café, descubre que necesita hacer el amor con alguien que le aporte más aunque ello implica que tenga que compartir el mando de la tele. Supongo que sí que es crecimiento, pero yo prefiero llamarlo "pasar por fases".

No sé si me he explicado mejor o lo he sabido transmitir más concretamente. Ten en cuenta que no me acuerdo de lo que comí ayer, así que ya me es difícil acordarme de hace tantos años...más cuando entremedio ha habido tantas vivencias tan intensas...

Un besazo

Lady SM dijo...

Que va, que va, sí que está bien transmitido! Obviamente no he expresado claramente lo que quería decir con el Mójate más, :))

Sin duda, te has mojado y muchísimo....hasta con el número de sesiones con profesionales a las que has acudido (bufff impresionante). Sí que me refería más bien al deseo de leerte profundizando en ti, sin entrar en detalles concretos, pero bueno, agradezco tu respuesta, algo más claro queda al menos para mí.

Bsos.

Lady Vanitas dijo...

Spiritin Spiritin gracias por los ánimos para volver a escribir sin duda lo haré, mientras seguiré dando el coñazo por tu blog jajajajaj.

De todos modos como tu dices hay fases y a mi me toca una de "transición" sabe dios a donde...expediente X.

Sé que es una transacción económica, pero en este caso me ponía en la piel de ellas como mujeres y realmente o "eres muy fuerte" o esa "despersonalización" tiene que acabar con tu "amor propio". Sabía que el trabajo de las "cenicientas de saldo y esquina" (que ahora no recuerdo quien coño decía eso pero me ha venido a la cabeza) era duro, pero ese no "ser nada" tiene que "destrozarte" de una manera íntima. Me imaginaba a esa "domina improvisada" sin rostro contestando a si eras un cliente difícil...no sé....creo que estoy en esos días del mes y todo me pone sensiblona...será eso... bueno que me lio...

Un biquiño

Lady Vanitas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Spirit dijo...

Saludos a todos;

Lo de la cenicientas de saldo y esquina es de una canción de Joaquín Sabina, autor que antaño fue de mis admirados y hoy en día, con su incomprensible último disco, pertenece a mis listas de tiempos mejores, aunque supongo que a él se la sudará.

Bueno...no sé si es por que estás sensiblona, pero creo que esa despersonalización que me achacas en el fondo es la que da la perpectiva del tiempo. Es decir...¿te imaginas si hubiera dicho que la Mary, por ejemplo, me ha marcado y fue un gran amor y tal? Es ridículo y la propia Mary diría...¿este tipo fue mi cliente 2000 o 2015? En todo caso no creo que fueran sesiones impersonales..fueron sesiones con unos condicionantes, que evidentemente no tienen las que vinieron después y que, efectivamente, sí que me marcaron y me marcan.De todas formas, repito, escribo esto casi diez años después, así que las sensaciones han sido, por decirlo de alguna forma...atemperadas.

Pero bueno...a retomar el blog y a estar por aquí y por donde consideres, que si te ven sensiblona te van a echar del club de las Amas frías y crueles del mundo elisensutiano.

Un besazo, wapísima.

Lily dijo...

El tocho no me lo he leido, porque como me lo han contado en persona me lo ahorro jjajaja pero tengo q decir que AMO a Clara de NOche, vaya yo queria ser como ella de mayor cuando era pequeña... ainsss

besos

Li

Lady Vanitas dijo...

Spirit no hablo de la despersonalización que haces sobre el tema, a ver que me explico...

Me refiero a esa despersonalización como "concepto" general no como algo que particular en ti.

Un bico

Spirit dijo...

Saludos a todos;

Lily; bueno, he visto fotos tuyas en tu blog con ese peinado a lo Betty Page que luce la amiga Clara...eso sí, me parece un poco perverso que quisieras ser como ella de mayor...¿has leído bien las historias? Si te refieres físicamente, no tienes nada que envidiar.

Un besazo.

Lady Vanitas; entiendo lo que quieres decir, pero...bueno, no sé enfocar el tema de otra forma. No obstante, como la semana que viene volvemos a nuestros fueros de placeres culpables con una tanda de post frikis que hasta a mí me averguenza, ahí sí que seré directo, cálido y personalísimo...ahora precisamente estaba buscando fotografías de aramis fuster...uuumm....

Un besazo