viernes, 7 de octubre de 2011

DESCALZOS EN EL PARQUE

Hoy toca batallita del abuelo Cebolleta, relatando un recuerdo de mi cada vez más lejana juventud. Prestad atención porque está llena de tiros, peleas, acción, sexo…bueno, no, la verdad es que es una cosa bastante sosa e insustancial, pero no sé por qué me vino a la cabeza el otro día y, como habéis sido buenos, quiero compartirla con vosotros.

Con la venía:

Creo que no lo he dicho mucho en este blog, pero yo tuve una época de negación sobre estas fantasías. Ser tonto es un privilegio de la juventud. La cosa es que sobre los 16-17 años o así me dije que yo quería ser “normal”, y por ello evitaba pensar o masturbarme con estas fantasías raras. Digo que evitaba masturbarme o pensar porque poco más podía evitar. Internet no se había inventado, conocer una Ama o similar era poco menos que una utopía y la semanada a duras penas me llegaba para tebeos, así que lo de ir con profesionales, caso de que me atreviera, era poco menos que una quimera. La cosa es que me negué a ser “raro” y esa neura me duró más o menos hasta los 21, en los que fui consciente de que era imposible poner diques al mar. Y así hasta la actualidad, en la que bien puedo asegurar que he recuperado el tiempo perdido, pero hay gripes que hay que pasar.

No creo que me perdiera gran cosa en esos 4 años, aunque aprendí bastante sobre frustración y conocimiento interior. Por aquel entonces, como mucho, mi relación con el bdsm se limitaba a recorrer los video clubs de la ciudad para ver si alguno tenía alguna peli porno del tema (con la correspondiente frustración al ver que tras cualquier carátula con promesas sado se escondía una peli de folleteo normal en la que la tía portaba, como mucho, botas altas mientras se la metían por todos los orificios) y a ojear (de ojo) algún ejemplar de EL JUEVES por si tenía algún dibujo más o menos fetish.

Bueno, si queréis otro día retomamos el tema, que como podéis intuir mis peri patéticas aventuras en pos de material onanístico y la negación de éstas fantasías y el no hacerme pajas pensando en ellas son muy pero que muy interesantes. Pero hoy no toca, y de hecho el recuerdo que quiero contar no trata siquiera de mí.

La cosa es que quería ser “normal” y, como tal, hacía cosas de adolescentes “normales”. Y me eché una novia “normal” a la que no dije nada de mis fantasías porque no había nada que decir, ya que yo era “normal”. Todo muy normal. Y, como prueba de esa normalidad, pues como éramos jóvenes y no teníamos ni casa propia, ni dinero para un motel de carretera, ni coche ni carnet para conducirlo hasta un descampado, ni padres que se fueran el fin de semana, pues íbamos a hacer manitas a un parque “normal”, aunque algo apartado, a la mínima que empezaba a oscurecer un poco.

Camino de ese parque ya se empezaban a ver algunas parejas (que hoy me parecerán críos) dándose besitos y tal. Un día, camino de allí, cuando todavía quedaba un halo de luz, ví a una pareja que estaba haciendo manitas...de una forma diferente.

Todavía lo recuerdo como si fuera ayer. Eran todavía más jóvenes que yo por aquel entonces, o sea, que a duras penas tendrían los 18. La chica estaba descalza de un pie y el chico...se lo estaba besando. Esto ya no sé si es real o el tiempo lo ha labrado así: juraría que la chica tenía cara de aburrida, como si se dejase hacerlo tan sólo porque su novio se lo ha pedido aunque no comprende demasiado. La cosa es que el chico se dedicaba con pasión a lamer el pie descalzo ahí, en ese parque apartado.

Lo recuerdo porque se activaron en mi cerebro demasiadas reminiscencias a la vez. Por un lado, cómo podía el chico mostrar así sus fantasías, abiertamente, decírselas a alguien, besar un pie en un parque aunque fuera un parque discreto. Por Dios, yo, que era “normal” jamás habría hecho cosa semejante. Por otro...no estaba sólo. Había más gentes con mis mismas fantasías y se atrevían a dar el paso.

No volví a ver más a aquella pareja, aunque hasta que conseguí coche fui un asiduo a ese parque. Sólo fue una visión fugaz. Pero la recuerdo 20 años después.

Y me dura porque a menudo me encuentro pensando en ella. ¿Qué les habrá pasado? ¿Seguirán juntos hoy, se habrán casado, jugarán a éstas fantasías entre ellos? ¿Tendrán críos y la rutina y el día a día les pasará factura? ¿Se cansó la chica de las rarezas del chico y cortó poco tiempo después de que yo los viera en el parque? ¿Se burlaría ella de él al contárselo a sus amigas? ¿Fue sólo un rollete de verano y la chica lo recuerda como “aquel tío que me pedía cosas raras”?

¿O acaso sí que se casaron, pero se separaron poco tiempo después, harto él de que no le comprendiera, harta ella de sus infidelidades en busca de rarezas? ¿Es el chico a día de hoy alguno de los que me he encontrado en algún local o fiesta? ¿Es seguidor de éste blog?

Me gustaría pensar que siguieron y que a día de hoy han formado una familia. Son felices. De vez en cuando ella le sigue dejando lamer el pie y él no le pide gran cosa más. Tienen dos críos y no dan abasto entre pagar las facturas y darles la mejor educación que pueden, pero van tirando más o menos bien.

La cosa es que el recuerdo de ésa pareja provoca en mí una infinita ternura. Si estáis ahí, si por casualidad os llegan estas líneas, que sepáis que os admiré y os admiro. Al hombre, por ser valiente. A la mujer, por ser comprensiva. A ambos por ser tiernos. Espero que os vaya bien. Gracias.

No es algo que tenga mucha chicha, lo reconozco, pero es algo que quería hacer. La semana que viene como quien no quiere la cosa cumpliremos 3 años del blog, así que toca hacer balance. Hasta entonces ya saben; el miércoles tenemos la bedesemeniada de rigor y tengan cuidado ahí fuea.

12 comentarios:

Cliente X dijo...

Qué bonito. Joder, me lo he leído de un tirón y aunque no me creas me he quedado con ganas de más y es que escribes muy bien. Bravo.

ulises dijo...

Mi querido amigo:

Pues seguro que el sigue devocionando, cada dedo de sus pies, con calma y pasión infinitas, haciéndolo con la misma pasión del primer día.

Yo nunca les vi, ni creo que los veré. Pero se merecen un final feliz.

Que sea así, por muchos milenios.

Apasionadas noches.

Ulises.

Titan dijo...

¡Qué post tan bonito! Y encima hoy me pilla sensible... gracias, Spirit. Un abrazo.

Spirit dijo...

Saludos a todos;

cliente x; pues muchas gracias por el halago...creo que tanto a tí como a mí nos gustan las letras y expresar con ellas, y cuando más o menos podamos nuestra tendencia a enrollarnos y a repetir las cosas en excesos, nos quedan algunos escritos un tanto trabajados. No sé si éste del parque es el caso, pero me alegra que te haya gustado.

Un abrazo

ulises; pues me había quedado un final un tanto sensible y parecía quizás de mal gusto acabarlo con algo del tipo "y se la mete por todos sus orificios y tal..." pero sí, yo también soy en el fondo un sentimental y me gusta pensar que son felices, practican sexo sano y juegan sin complejos...

Un abrazo

Titan; me alegro que te haya gustado, que no está basado en hechos reales si no que lo son al completo...ah, qué sensibles nos hemos vueltos todos, habrá que meterse otra vez con Aramis o por ahí para equilibrar...

Un abrazo.

elliot{Dita} dijo...

Bonito recuerdo de juventud Spirit. En tú primer párrafo me he sentido un poco identificado. Y la experiencia con la pareja en aquellos días no deja de ser curiosa.

Un saludo.

lavacamejor dijo...

Jo q bonito Spirit... si es q esta forma de ser la hacemos sórdida nosotros, si buscamos podemos encontrar con momentos de gran belleza.

Spirit dijo...

Saludos a todos;

elliot (Dita); creo que quien más o quien menos, sobre todo cuando hemos sido adolescentes, y sobre todo los que ya tenemos algunos años, nos hemos sentido un poco confusos respecto a éstas fantasías...¿somos raros? ¿podemos ser normales? ¿nuestra pareja nos ha de secundar? En fin...la vida...

Un abrazo

lavacamejor; lo cierto es que a mí el bdsm me parece una de las cosas simbólicamente más bellas y estéticamente más bonitas...e incluso, como ves, puede dar lugar a la ternura. El próximo post irá sobre comer mierda a las órdenes de Aramis Fuster y...que no, que es broma, que era para contrastar...

Un abrazo

Anónimo dijo...

Precioso Spirit, te lo digo de verdad, realmente emotivo, llevo ya un par de años siguiendo este blog y comentando de vez en cuando aunque leyendote simempre. Decirte que probablemente es el escrito que mas me ha emocionado de todos, gracias por dar esa pincelada de ternura a este domingo.

Saludos.
Alberto

Spirit dijo...

Saludos a todos;

Alberto; pues me alegro que te haya gustado y, dado que no eres la primera persona que dice haberse emocionado al leer este post, me tendré que creer al final que soy una persona sensible...

Contesto aquí mismo a tu comentario/ reflexión que has escrito en la presentación de la red social tubdsm.

En primer lugar, me consta que la gente que ha hecho la red son gente de bien que la han creado y están en ello con ganas, ilusión y conocimiento. Por las veces que me he pasado, he visto que van bastante bien en cuanto a usuarios, aplicaciones, etc...y seguramente en nada será un sitio de referencia.

Sin embargo, y reflexiono yo también contigo, en el fondo los sitios los hacen las personas que los utilizan. Una red de contactos, un chat, un foro o este mismo blog en verdad son tan sólo medios que hay, con una y otra filosofía, pero son sus participantes quienes definen el sentido que finalmente tienen.

Efectivamente, pues esto del bdsm es sexo y como tal pues la mayoría de usuarios utilizan esos medios para buscarlo sin más. No te puedo hablar mucho sobre la red tubdsm, pero sí que te puedo asegurar y aseguro que pasa en cualquier chat, por ejemplo.

Bajo mi punto de vista es un error, pues lo importante son las personas y quienes tenemos una afición común, una "rareza" diferente o como bien se quiera definir debemos de plantearnos ir más allá. Conocernos entre nosotros, exponer nuestras inquietudes, debatir y hablar y conocernos sin que medie más deseo que el compartir esa "humanidad" más allá de nuestras fantasías.

Personalmente, ésa ha sido siempre mi filosofía, desde la primera vez que entré en un chat.De hecho, la primera persona con la que quedé para tomar una cerveza sin más fue con un tío de 55 y que a día de hoy tengo la suerte de llamar amigo. Y así poco a poco te vas metiendo, conociendo gente, viendo que no se está tan sólo, etc...y luego pues llegará lo que tenga que llegar. Creo que esta primera parte del proceso (quedar para conocerse y tomar algo sin más interés que la curiosidad, el pasar un rato hablando, etc...) se puede hacer mediante cualquier medio (la red, el chat, este blog, etc...) y yo mismo lo he hecho. Pero, como te repito, son las personas quienes han de estar predispuestas a ello.Yo creo que se consigue, sólo hay que ver más allá, arriesgarse un poco, estar atento, etc...

Un abrazo

Anónimo dijo...

Ay, Spirit...

Este post tuyo tan precioso me ha tocado a mí también la fibra sensible. Como a Cliente X me ha sabido a poco, sinceramente.

Ponte tierno con más frecuencia anda...

Besos,

Seda.

Spirit dijo...

Saludos a todos;

Seda; nada de ternura, que yo soy un tipo duro que machaca mafiosos para desayunar...aunque es un placer que te haya gustado el post.

Un besazo

Tesa dijo...

Es normal ocultar los gustos, fantasías, en la lógica inseguridad de la adolescencia.
Pero no es menos extraño ocultarlas también a la edad avanzada, si el entorno no es comprensivo.
Hay gente que no se atreve a confesar esos deseos y a pedir ciertas cosas a su pareja de muchos años.